Seamos Revolucionarios

El 25 de mayo representa para todos los argentinos una gran fecha; desde siempre fue un acontecimiento que movilizó el “sentir argentino”: los balcones se tiñen de celeste y blanco, en la escuela chicos y chicas recitan coplas de la época, el taxista pone la bandera en el coche, la carnicería festeja con alguna oferta. Como pocas veces pasa, la gente se apropia de los símbolos nacionales. Eso ya es una fiesta.

El 25 se cumplen 200 años desde que Moreno, Paso, Saavedra y tantos otros constituyeron el primer gobierno patrio. 200 años de aquél primer grito de autonomía, de libertad. La realidad de aquellos hombres seguramente debe haber sido muy compleja; descontamos que hubo intereses en conflicto, estamos seguros que hubo una feroz interna en el seno de la revolución. Interna que aún estamos viendo cómo resolver

De todos modos el 25 de Mayo de 1810 es la puerta hacia el autogobierno, hacia la autonomía e independencia de nuestro país. Es un anhelo, un grito que debía ser gritado. Un grito que todos debemos gritar: ¡libertad!

Destaco en la revolución dos valores fundamentales, constitutivos de la nación y también de las personas: autogobierno y compromiso. Hoy todo parece ser indiferente, vivimos en un mundo (en un país, en una ciudad) en el que priman los “yo” en desmedro de los “nosotros”. La indiferencia se practica porque sencillamente importa poco hacia dónde queremos ir. Para ser libres lo primero que debemos notar es el peso de nuestras cadenas; la indiferencia a los temas públicos, la absoluta falta de sensibilidad social son hoy nuestro ibérico enemigo.

Más allá de las fuertes diferencias internas, los hombres de mayo de 1810 tenían muy en claro qué querían: libertad, un gobierno propio. Este sueño tiene que seguir siendo nuestro norte, nuestra escuela. Pensemos por un minuto, situémonos en aquella época, veamos las galeras, los caminos de tierra, los carruajes, sintamos la opresión de gobierno foráneo, vivamos las intrigas, las discusiones y ¡sublevémonos! por una patria propia. Esa mirada altiva y desafiante debe acompañarnos siempre; eso no es soberbia: es convencimiento.

La Revolución de Mayo puede servirnos de ejemplo para darnos cuentan que la realidad puede ser revertida, modificada. Es, por lo menos, una imagen esperanzadora.

Ya es hora (¡siempre es la hora!) de pensarnos a nosotros mismos, dejar la indiferencia y volver a comprometernos en los asuntos públicos, volver a conquistarlos y hacernos escuchar. El modo en el que nos podamos comprometer, la manera de volver a conquistar lo público y la forma de hacernos escuchar son los desafíos para los próximos 200 años.

Un mundo mejor es posible solo si hay personas que lo sueñen.

Feliz 25 de mayo.

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  1. ¿Qué fue lo mejor de estos 200 años?

Opinión

2 Comentarios → “Seamos Revolucionarios”

  1. Sofia Moyano 1 Año ago  

    Ya creo yo que hay que mantener viva la esperanza de que siempre se puede estar mejor…no es una utopía, no es un sueño…depende de cada uno y de su esfuerzo y compromiso diario seguir adelante dia dia persiguiendo sus ideales para alcanzar el país/nación que queremos.

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  2. [...] Seamos Revolucionarios. [...]

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